Häagen-Dazs: food styling a 38 grados
Hacer un rodaje de producto congelado en exteriores en Madrid, a 38 grados a la sombra y sin aire acondicionado, es el escenario perfecto para demostrar el verdadero valor de una food stylist en el set.
Este proyecto de branded content para Häagen-Dazs, producido por Merola Collective y con agencia Brandcrops, fue uno de los trabajos más exigentes en los que he participado. No por la complejidad creativa, sino por las condiciones físicas del rodaje: el calor extremo convertía cada toma en una carrera contra el tiempo.
El proyecto
El encargo era un contenido de branded content para redes sociales protagonizado por dos líneas de producto: las tarrinas de Häagen-Dazs en formato individual y familiar, y los helados de palo. Imágenes limpias, apetitosas, con el producto como absoluto protagonista.
Mi rol fue el de food stylist para las imágenes fotográficas: control estético del producto, preparación toma a toma, y coordinación con la fotógrafa Anna Rodriguez Lanfranco para que cada plano saliera perfecto dentro de los tiempos del set.
El reto: temperatura, tiempo y precisión
Un helado a 38 grados no espera. La cobertura de chocolate empieza a perder textura en segundos, el interior se ablanda, y lo que debería verse como el mordisco perfecto puede convertirse en un charco en cuestión de minutos.
El margen de error era cero: Häagen-Dazs es una marca de posicionamiento premium y la imagen tiene que estar a la altura. Una cobertura mate, una textura irregular o un goteo fuera de lugar no son opciones.
La solución fue una gestión técnica milimétrica: control riguroso de los tiempos de exposición del producto, preparación escalonada de las piezas, y un protocolo de conservación adaptado a las condiciones del exterior para que cada helado llegara a cámara en su punto óptimo.

El resultado
La cobertura crujiente y el mordisco perfecto lucieron impecables en las imágenes finales. El calor extremo no dejó huella en el producto — y eso no es casualidad, es preproducción, experiencia y trabajo a contrarreloj.
Es el tipo de proyecto donde la figura de la food stylist deja de ser un añadido estético y se convierte en una pieza estructural del rodaje. Sin ese control técnico del producto, las imágenes no salen.
Ficha técnica
Cliente: Häagen-Dazs
Agencia: Brandcrops
Productora: Merola Collective
Fotografía: Anna Rodriguez Lanfranco
Food Stylist: Olga Vila
Formato: Branded content para redes sociales
Localización: Madrid












